Blog Action Day 2013

Posted by on Oct 16, 2013 in Blog | 0 comments

Blog Action Day 2013

#BAD2013#OCT16#Humanrights#BlogActionDay

Intimidación, corrupción, apatía, ignorancia, desinterés….

Son sólo algunos de los tantos vicios que nos dañan como seres humanos, que nos alejan del bien común y nos hacen pensar sólo en el bienestar personal.

Mientras un informe de Naciones Unidas dice que una de cada ocho personas en el mundo sufre hambre crónica. La FAO asegura que alrededor 842 millones de personas (12% de la población mundial) sufren desnutrición crónica, nos alientan diciendo que el número de personas subalimentadas en los países en desarrollo se ha reducido en un 17% desde principios de los noventa (a).

Sin embargo en México, país de excesos y contrastes, olvidamos derechos fundamentales mientras nos insensibilizamos a las cifras, millones de seres en extrema pobreza, niños en las sierras padeciendo desnutrición, otros siendo explotados en la capital, millones con sobrepeso y obesidad decrementando día a día su calidad de vida.

Las cifras nos dicen poco, se nos olvidan derechos fundamentales:

Nuestro derecho al agua

Nuestro derecho a la alimentación saludable

Nuestro Derecho a la Salud

 

¿DERECHO A LA SALUD?

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Así es, es tu derecho, conócelo. Trabaja por él y vive una vida más plena.

El derecho a la salud está contemplado en numerosos instrumentos jurídicos internacionales.[1] Sin embargo, el instrumento en el que es detallado con mayor precisión es el artículo 12 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, como: “El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud”, ya que las condiciones de salud son en gran medida resultantes de las condiciones existentes para ejercer los derechos económicos, sociales y culturales.

El derecho a la salud es un derecho humano fundamental e indispensable para el ejercicio de los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud que le permita vivir con dignidad. Es un derecho estrechamente vinculado con el ejercicio de otros derechos humanos y depende de esos derechos, que se enuncian en la Carta Internacional de Derechos, en particular el derecho a la alimentación, a la vivienda, al trabajo, a la educación, a la dignidad humana, a la vida, a la no discriminación, a la igualdad, a no ser sometido a torturas, a la vida privada, al acceso a la información y a la libertad de asociación, reunión y circulación. Esos y otros derechos y libertades abordan los componentes integrales del derecho a la salud.

El derecho a la salud no debe entenderse como un derecho a estar sano. El derecho a la salud entraña libertades y derechos. Entre las libertades figura el derecho a controlar su salud y su cuerpo, con inclusión de la libertad sexual y genésica, y el derecho a no padecer injerencias, como el derecho a no ser sometido a torturas ni a tratamientos y experimentos médicos no consensuales. En cambio, entre los derechos figura el relativo a un sistema de protección de la salud que brinde a las personas oportunidades iguales para disfrutar del más alto nivel posible de salud.

La efectividad del derecho a la salud se puede alcanzar mediante numerosos procedimientos complementarios, como la formulación de políticas en materia de salud, la aplicación de los programas de salud elaborados por la Organización Mundial de la Salud o la adopción de instrumentos jurídicos concretos.

El Comité interpreta el derecho a la salud, definido en el apartado 1 del artículo 12, como un derecho inclusivo que no sólo abarca la atención de salud oportuna y apropiada sino también los principales factores determinantes de la salud, como el acceso al agua limpia potable y a condiciones sanitarias adecuadas, el suministro adecuado de alimentos sanos, una nutrición adecuada, una vivienda adecuada, condiciones sanas en el trabajo y el medio ambiente, y acceso a la educación e información sobre cuestiones relacionadas con la salud, incluida la salud sexual y reproductiva. Otro aspecto importante es la participación de la población en todo el proceso de adopción de decisiones sobre las cuestiones relacionadas con la salud en los planos comunitario, nacional e internacional.

El derecho a la salud establece las responsabilidades del Estado de respetar, proteger y satisfacer –y como parte de esta última responsabilidad–, de dedicar el máximo disponible de recursos a su alcance para mejorar progresivamente las condiciones para hacer valer este derecho a toda la población sin distinciones.

En México, el artículo 4º de la Constitución de los Estado Unidos Mexicanos establece el derecho de “toda persona a la protección de la salud”. El mismo artículo contempla otros derechos importantes estrechamente relacionados con el derecho a la salud, como el derecho a la alimentación, al agua, a la vivienda, a un ambiente limpio y sano, los derechos del niño, entre otros.

Con base a la reforma a la Constitución del 10 de junio de 2011 en materia de derechos humanos que señala: “Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia”, el marco jurídico de protección al derecho a la salud se amplía significativamente para constituirse en un instrumento poderoso, pero aún casi inédito para su exigibilidad y justiciabilidad.

 

Por último, infórmate, se parte de un cambio, respetemos, hagamos más por el otro, echa un vistazo a la Declaración Universal de Derechos Humanos. 

¿Tienes algo que decir sobre los derechos humanos? ¡Comparte en los comentarios!

 

“¿Dónde, después de todo, comienzan los derechos humanos universales? En los lugares pequeños, cerca de casa; tan cerca y tan pequeños que no pueden verse en los mapas del mundo. Sin embargo, son el mundo de la persona individual; el vecindario donde vive; la escuela o universidad donde estudia; la fábrica, granja u oficina donde trabaja. Tales son los lugares donde cada hombre, mujer y niño busca igualdad de justicia, igualdad de oportunidades, igualdad de dignidad sin discriminación.

A menos que estos derechos signifiquen algo ahí, tendrán poco significado en ningún otro sitio.

Sin una acción ciudadana coordinada para hacer que se respeten cerca de casa, buscaríamos en vano el progreso en el mundo a mayor escala”

Eleanor Roosevelt

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Fuentes:

(a) ww.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2013/09/130913_ultnot_mortalidad_infantil_global_men.shtml

(1) Numerosos instrumentos de derecho internacional reconocen el derecho del ser humano a la salud. En el párrafo 1 del artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos se afirma que: “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales contiene el artículo más exhaustivo del derecho internacional de los derechos humanos sobre el derecho a la salud. En virtud del párrafo 1 del artículo 12 del Pacto, los Estados Partes reconocen: “el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, mientras que en el párrafo 2 del artículo 12 se indican, a título de ejemplo, diversas “medidas que deberán adoptar los Estados Partes a fin de asegurar la plena efectividad de este derecho”. Además, el derecho a la salud se reconoce, en particular, en el inciso iv) del apartado e) del artículo 5 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, de 1965; en el apartado f) del párrafo 1 del artículo 11 y el artículo 12 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, de 1979; así como en el artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989. Varios instrumentos regionales de derechos humanos, como la Carta Social Europea de 1961 en su forma revisada (art. 11), la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, de 1981 (art. 16), y el Protocolo adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de 1988 (art. 10), también reconocen el derecho a la salud. Análogamente, el derecho a la salud ha sido proclamado por la Comisión de Derechos Humanos así como también en la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993 y en otros instrumentos internacionales.

 

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